Y no lo digo por la fiesta de Halloween de este fin de semana, que la hubo con juerga, calabaza, monstruos y brujas, guitarra, Elvis y Sabina hasta las cuatro de la mañana, con cabreo de los vecinos e intervención de "los grises".
Lo digo porque al día siguiente se me ocurrió ir a la catedral católica a la misa de Todos los Santos. Llevo un tiempo en horas bajas divinas, yo que siempre había sido tan rezadora y tan confiada en la providencia de Dios. La cuestión es que pese a ello, tenía curiosidad por ver una misa en otro idioma y por ver cómo se vive la fe católica en un país musulmán.
Pues bien... la misa duró ¡una hora y media! Era un megamix de francés, portugués, español, inglés, etc., supongo que para que nadie perdiera el hilo viniera de donde viniera. Pero lo que más me llamó la atención fue que ¡la misa era una fiesta! Los cantos eran tan animados (o más) que los de la noche anterior, ¡tenía que hacer esfuerzos para no ponerme a bailar allí mismito!
Iba a poner un vídeo de la marcheta pero pesa mucho.
Había muchos ritmos africanos, porque muchos de los asistentes eran de raza negra, alguno en francés, y hasta alguna canción en un español que no se entendía casi nada. Pero ¡vaya marcha! Nada que ver con la seriedad y el aburrimiento, digoooo recogimiento, que se respira casi siempre en España. Lo mismo los obispos españoles se echaban las manos a la cabeza, que ellos son más partidarios de volver al latín. Pero a mí qué queréis que os diga, que me ha gustado. A la gente se la veía feliz, sonriente, simpática. Nada que ver.
lunes, 2 de noviembre de 2009
jueves, 29 de octubre de 2009
Se fue el cenizo... ¡pero llegó el djinn!
Ahora que se había ido el cenizo, ahora que me estaba resignando a no cumplir planes, ni horarios, a no comer comida saludable, a que los proyectos no salgan como los imagino (y ni siquiera salgan)... ahora, justo hoy, he vislumbrado al Gafe riéndose taimadamente a mis espaldas, asomando burlonamente su cabecita entre los muebles de mi apartamento y creando travesuras a mi alrededor. Quizás sea eso que aquí llaman Djinn (Genio), lo más probable es que tenga uno de esos días tontos. La cuestión es que en lo que va de día he fundido la única bombilla azul del flexo que tengo (a ver quién encuentra una por aquí, que ya me cuesta encontrarlas en España), casi fundo el portátil por culpa de la mierda-alargadera que tenemos en casa, he sido la única pringada que no conseguía conectarse a internet, he puesto la lavadora y se ha quedado dos horas atascada llena de agua hasta que me he dado cuenta (con lo cual probablemente la lavadora está estropeada y además ahora mis pantalones han dejado de ser azules pero mis toallas, mi ropa interior y mis camisetas son toooodas azules, qué bonito y qué conjuntada voy a ir) y he metido la pata con un compañero de trabajo al que valoro muchísimo pero hay que ver qué bien lo disimulo, cada día me supero.
En fin. Menos mal que me acabo de plimplar para cenar un par de huevos fritos con una salchida de carne indeterminada pero ante todo halal. Para celebrarlo, para espantar al djinn y para sumar calorías y kilillos, que lo que dejo de comer en vitaminas tengo que compensarlo de alguna manera. Ea.
jueves, 22 de octubre de 2009
Llegó el cenizo
Raro sería lo contrario. Pues sí, tengo que confesarlo: depués de 15 días seguidos de alegría desbordante ¡¡¡llevo unos cuantos días de lo más cenizos!!!
Planes que no salen como querría, horarios que no cumplo, relaciones que prometen y se quedan en nada... C'est la vie. Supongo que ésta es la sal de la vida y que si me hiciera inmune a estos vaivenes habría cambiado un corazón de carne por uno de piedra. No obtante, espero aprender con el tiempo a endurecerlo un poquito...
martes, 20 de octubre de 2009
Y estoy en... ¡MARRUECOS!
Pues sí, amadísimos lectores y lectoras, la respuesta al enigma que os ha quitado el sueño durante estos laaargos y desasosegadores :-p días es ésta: he decidido cruzar el mar por el lado más corto posible, Marruecos.
Algunos, como José Antonio, ya lo sabían (de hecho fue una de las personas a las que pedí opinión antes de lanzarme a la aventura), otros quizás lo hayan imaginado, otros esperaban destinos más europeos... La mayoría os habréis quedado pensando algo así como lo que me dijo mi tía cuando le contaba mis planes: "pero... pero... ¡nooooooooo! ¡A la mi-se-ria nooooo, si es de ahí de donde vienen las pa-teeeee-ras!"
La cuestión es que desde pequeña siempre me había atraído el mundo árabe en general -aunque haya enormes diferencias entre países, tribus y regiones- y se me presentó la oportunidad de trabajar un año en Marruecos así que, después de mucho deliberar, de analizar pros y contras, de marear la perdiz y marear a los que me rodean, decidí hacer mía aquella frase de El Médico a Palos de "vayamos pecho al agua y suceda lo que Dios quiera".
De momento la evaluación es positiva. Tras unos primeros días de buscar piso, amueblarlo (telita), ir a la medina tropecientas veces y perderme las tropecientas sin haber conseguido comprar todo lo de la lista, haberme dejado timar unas cien veces y haberme sorprendido de la honradez de estas gentes otras doscientas, ahora se vislumbra una etapa algo más sosegada en la que irán apareciendo temores, soledades e inseguridades profesionales que hasta ahora no se molestaban en salir porque sabían que no tenía tiempo para atenderlas.
Otro día iré contando más cositas. Mi primera compra de muebles (vais a flipar cuando veáis una foto de la fragoneta, jaja), mi primera fiesta en una embajada (que tampoco es para tanto), los primeros personajes anónimos que forman parte del paisaje en este capítulo de mi vida, etc.
Tengo que pasarme por vuestros blogs para ponerme al día de novedades. ¡Me alegra estar de vuelta!
viernes, 16 de octubre de 2009
Sigo viva
¡En breve daré más noticias pero que sepáis que sigo viva y de momento muy contentaaaaaaaaaaa!
viernes, 25 de septiembre de 2009
Maquinando (chananan...)
Dentro de unos días va a haber un cambio importante en mi vida (uy, parece una predicción del horóscopo, jaja). Prometí pasar el año fuera y como lo prometido es deuda... ¡me voy un año fuera!
De momento estoy peligrosamente pasiva: tengo las maletas, sí, pero las tengo completamente vacías. Debe de ser que, ilusa de mí, espero poder meter toooodo lo que pretendo llevarme (y de lo que, por cierto, he empezado tres o cuatro listas diferentes que andan rondando por algún lugar de casa) al primer intento y sin tener que quitar nada.
Aunque no estoy oficialmente nerviosa (duermo bien y demasiado, no estoy hiperactiva, no estoy saqueando la nevera) tampoco estoy realmente tranquila, tengo la cabeza en todas y en ninguna parte y cada días más tengo la impresión de que, o me estoy haciendo vieja, o estoy perdiendo facultades.
La cuestión es... ¿adónde me voy? ¿eh? ¿eh? ¿Alguna idea por ahí? ¡Venga, poned adónde creéis que me voy, al que lo acierte le mando una postal!
La solución... en el próximo post (si consigo llegar con mis maletas).
sábado, 19 de septiembre de 2009
Acabo de descubrir
Acabo de descubrir que lo más parecido a un novio que he tenido en los últimos meses me estaba utilizando para ponerle los cuernos a su novia, follaamiga o como quiera llamarla. Y para más inri después del verano pretendía volver a las andadas (miradita va miradita viene delante de todo el mundo y con toda la jeta que le caracteriza) para rematar la faena e incluirme también en su lista de polvos. Menos mal que andaba ya curada de espanto y no le hice ni puto caso.
¿Por qué será que sólo se me acercan los más cabronazos? Según mis amigos -ellos, que me ven con buenos ojos-, soy "guapa e inteligente". Pues debo de llevar colgado el cartel de IDIOTA.
Cuentan por ahí que se ha caído uno de estos días: lástima que no se haya abierto la cabeza.
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